La familia DeFeo llevaba unos meses viviendo en su nueva casa, bastante grande y con embarcadero a las orillas del rio Amityville. Eran una pareja y 5 hijos: 3 varones y 2 niñas. El mayor de ellos, Ronald DeFeo de 17 años, era un chico problematico que habia empezado a tomar drogas duras tales como LSD o heroína. Llegó incluso a robar a su abuelo 31.800$ con la excusa de que le habian asaltado.
Una noche, concretamente la del 14 de Noviembre de 1974, Ronald escucha unas voces que le ordenan el asesinato de su familia (Quizás por el efecto de las drogas, aunque segun sus palabras "fue poseido"). Eligió un rifle de calibre 35 y salió furtivamente pero con paso decidido hacia el dormitorio de sus padres. Abrió la puerta silenciosamente y observó como dormían, inconscientes del peligro que les acechaba. Entonces, sin vacilar, levantó el rifle y apretó el gatillo ocho veces. El primer tiro alcanzó a su padre en la espalda, penetrando en el riñón y saliendo por el pecho. Los siguientes le perforaron la espina dorsal y el cuello.
Los impactos despertaron a la señora Louise DeFeo, pero no tuvo tiempo a reaccionar antes de que su hijo disparase dos veces sobre ella, rompiéndole la caja torácica y el pulmón derecho. Sus dos hermanos más pequeños serían las siguientes víctimas. Entró directamente entre las dos camas y disparó sobre los indefensos chicos sin alterar su compasión lo más mínimo. Esta vez los disparos tampoco habían despertado a los miembros de la familia que estaban todavía con vida, las dos chicas. Butch se acercó a las niñas y asesinó a sus hermanas con sendos disparos en la cabeza. Todo aconteció en torno a las 3:15 de la madrugada.
Los cuerpos aparecieron la mañana del 15 de Noviembre tumbados boca abajo en sus camas y con las manos en la cabeza. La policia encontró las cajas de las balas que usó Ronald y le envió a juicio por asesinato. Fue condenado a 25 años por cada uno de los homicidios y actualmente se encuentra en prisión.
el 28 de diciembre de 1974, veintiocho días después de los asesinatos. Ese día, otra familia, compuesta por el matrimonio de George y Kathy Lutz, se mudó al lugar donde había ocurrido la masacre. La casa, espaciosa y de muy bonita arquitectura, estaba a la venta a un precio excepcionalmente barato, y los Lutz decidieron obviar los violentos hechos ocurridos con antelación y compraron el inmueble, aunque solamente pudieron ocuparlo 16 días debido a los extraños fenomenos que se sucedían...
Desde el primer momento en que ocuparon la casa, el matrimonio y sus hijas pequeñas sintieron una presencia sobrenatural, que se iba haciendo más fuerte cada día. Al principio, se escuchaban ruidos extraños a lo largo del día; luego, comenzaron a aparecer manchas en las paredes y malos olores sin motivo aparente, y las puertas y ventanas se abrían solas. Ademas todo parecía empezar a la misma hora, las 3:15 A.M.
Kathy Lutz agregaría que en reiteradas ocasiones se sintió observada en ciertas partes de la casa, principalmente en las habitaciones, y que una vio unos ojos rojos que la miraban desde la oscuridad a través de la ventana. De repente, comenzó a tener pesadillas repetitivas con los crímenes sucedidos en la casa, pero soñando que las víctimas eran los componentes de su familia.
La suppuesta entidad que habitaba la vivienda trató incluso de apoderarse de los cuerpos de sus residentes, manipulándolos a su propia voluntad y obligándolos a cometer actos de naturaleza violenta, algo en lo cual los Lutz nunca han querido ahondar.
A los pocos días de habitar el lugar, el matrimonio se convenció de que la casa estaba poseída por una presencia demoníaca y recurririó al sacerdote de la iglesia más cercana, quien contaría después que al tratar de bendecir la casa, escuchó una voz que lo echaba, una voz que surgió de la nada desde la planta más alta de la casa y que gritó: ¡¡¡ LARGATE DE AQUÍ !!!. Según los relatos de la época, cuando el sacerdota ingresó a la casa, el ambiente se llenó de un olor putrefacto y una nube de moscas invadió el lugar. El religioso debió luchar con una fuerza física que le impedía acercarse a la casa y finalmente fue violentamente expulsado.
La visita del sacerdote marcó el punto en que los sucesos paranormales se incrementaron, George empezó a sentir presencias extrañas también, e incluso sentía miedo a abrir los grifos pues suponía que una presencia maligna podía salir de ellos si abría la llave de paso. Las alucinaciones se hacían más comunes y la desconfianza en la familia se acrecentaba, George afirmaba que su mujer se estaba tranformando en una bruja pués, según él, se le estaban cayendo los dientes y el pelo. Tal punto que los Lutz debieron abandonar para siempre la casa, que desde entonces se encuentra deshabitada.
_/FrAn\_
Escuchando: "Vivo" - Forraje