Verónica es el nombre con que las niñas llaman
al juego en que tijeras son dedos de uñas rojas.
Un libro desangrándose; mucho más que palabras.
Metáforas que manchan como lunas de carne
en las que se reflejan los ojos de la tarde.
El vértigo es el nombre de la que nos convoca
devueltos al dilema: verdad o atrevimiento,
me quiere o no me quiere. Estoy aún vivo o muerto.
Yo creo que no hace falta que os presente a Veronica, supongo que la conocereis todos. Y para el que todavia no la conozca leyendo el articulo encontrará la manera de encontrase con ella, si todavia le quedan ganas...
Verónica es una de las leyendas urbanas mas extendidas (en EEUU conocida como Bloody Mary o Mary Worth) e incluso ha sido llevada al cine en varias ocasiones, como en la saga Candyman (aunque en vez de Veronica sale un negro con garfio, pero el concepto es el mismo) o en la infumable Leyenda Urbana 3.
ORIGENES
Para comprender la historia de Veronica hay dos versiones que destacan sobre las demas:
1º- "Carolina y Verónica eran dos jóvenes novicias de un convento, el cual, actualmente, es un colegio de Primaria y Secundaria.
Estas jóvenes habían sido amigas desde la infancia y juntas habían decidido convertirse en religiosas. Durante el último año de sus estudios se celebró en el convento una pequeña convivencia religiosa en la que participaron las otras congregaciones de la comarca. De una de ellas procedía un joven que había sido criado por los monjes debido a que su madre lo abandonó, este joven era bastante atractivo y Carolina se enamoró de él a pesar de sus votos. Por otro lado Verónica también se
enamoro de él, pero lo mantuvo en secreto hasta que una noche Carolina fue a buscarla y la encontró en la habitación del joven acostándose con él. Carolina salió corriendo de la habitación gritando sin darle tiempo a Verónica de explicar que había renunciado a la vida religiosa y había decidido casarse con el joven. Al ver que era imposible que Carolina atendiera a razones decidió acostarse y que ya hablaría con ella por la mañana. Pero esa mañana nunca llegaría para ella.
Por la noche Carolina cogió las tijeras que usaban en los talleres de costura, las cuales estaban atadas a un lazo rojo para poderse colgar del cuello y así no perderlas. Esta se dirigió sigilosamente hacia el
cuarto donde se hallaba Verónica durmiendo, se acercó a la cama, levantó las tijeras abiertas y se las clavó a Verónica en el pecho al mismo tiempo que esta gritaba su nombre. Asustada por lo que había hecho, Carolina cogió el cuerpo de Verónica y lo enterró en el huerto del convento con las tijeras todavía clavadas en el pecho.
Al año siguiente Carolina seguía estudiando en el convento y todo el mundo creía que Verónica se había fugado con aquel joven del que se había enamorado, pero la noche en la que se celebraba el aniversario de la muerte de Verónica, Carolina comenzó a escuchar un ruido de pasos en el corredor que se dirigían a su habitación, de repente la puerta se abrió y Carolina fue incapaz de abrir los ojos hasta que un escalofrío recorrió su cuerpo estremeciéndola de miedo que le hizo abrirlos y observó el cuerpo putrefacto de su amiga la cual sujetaba en las manos las tijeras con el lazo rojo. En cuestión de segundos Verónica clavó las tijeras en el corazón de su amiga dándole muerte.
Al día siguiente las hermanas de la orden hallaron sobre la cama de Carolina las tijeras con el lazo rojo y una pequeña Biblia en cuyas tapas Carolina relataba lo sucedido una noche hacía ya un año cuando por celos había matado a su mejor amiga.
Se dice que el espíritu de Verónica todavía vaga buscando venganza y que para invocarla es necesario una tabla de ouija, una Biblia abierta por la mitad y unas tijeras abiertas rodeadas por un lazo rojo, pero esto es muy peligroso de hacer, ya que si aparece Verónica y encuentra a alguien en la reunión con los mismos sentimientos de celos y odio que su amiga Carolina, le clavará las tijeras en el corazón."
2º- "Era la noche de los difuntos, una gélida noche de tormenta. Los rayos y los truenos invadían el cielo del pequeño pueblo donde vivia Verónica con su novio, Álvaro. Ese día la chica se habia quedado sola, porque él estaba de viaje. Verónica tenía miedo, porque había oído que en Halloween los fantasmas salen de sus tumbas, por eso le habia pedido a Alvaro que se quedara, pero él debía cerrar un negocio importante.
La chica se encerró en el salón con la tele puesta, dispuesta a controlar su miedo. De pronto, escuchó pisadas en el pasillo, se dijo a sí misma que los fantasmas no existen, se armó de valor y salio a ver quién era. Allí no había nadie. Asustada, volvió al salón y se acurrucó en el sofá. Entonces oyó claramente un par de golpes en la puerta de la habitación. Verónica se tapó los ojos aterrorizada mientras la puerta se abría. Su pánico era tal que ni siquiera miró quien era. Segundos después, sintió un profundo dolor en el pecho: unas tijeras le habían atravesado el corazón.
Verónica murió al instante sin saber que no había sido un espíritu, sino Álvaro, quien la había asesinado. Su novio le engañaba con otra chica y esa fue su terrible forma de cortar con Verónica. Nadie descubrió su crimen...
Pasaron los días, los meses y, para cuando llegó el aniversario de la muerte de Verónica, Álvaro ya había dejado a su otra novia. En todo este tiempo, él no fue capaz de sentir una pizca de lástima por la difunta, ni tampoco arrepentirse de haberle quitado la vida. Llegó la noche de difuntos y Álvaro se sentó en su sillón (el mismo donde acabó la vida de Verónica) y se dispuso a leer un libro. De repente, sonaron unos pasos en el pasillo que distrajeron su atención: "¿Quién está ahí?", preguntó. No obtuvo respuesta y, nervioso, salió a comprobar quién era. ¡No había nadie! Álvaro se sentó de nuevo y oyó como alguien aporreaba la puerta. Todo aquello era siniestro y empezaba a darle miedo porque se acordó de que lo que le estaba ocurriendo era lo mismo que hizo él antes de matar a Verónica. Sin embargo, nadie conocía su secreto... Nadie, ¡excepto Verónica! La puerta se abrió y ella apareció allí. Estaba palidísima y llevaba una mano sobre el corazón. En la otra, unas tijeras. Álvaro quiso gritar, pero estaba paralizado. Intentó correr, pero antes de que lo consiguiera, el fantasma de Verónica hundió las tijeras en el fondo de su corazón.
Desde entonces Verónica cada noche de Halloween regresa para recordarnos su injusta muerte asesinando a personas infieles como su novio."
Como veis, en ninguna de las dos versiones se hace referencia a ningun espejo, el espejo aparece en la leyenda simplemente como puerta entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
LA LEYENDA DE VERONICA
Existen muchisimas variantes, aqui os pongo las mas conocidas
* "Si te pones delante de un espejo de noche y a oscuras en un cuarto de baño con tres velas encendidas, e invocas a Verónica diciendo su nombre tres veces durante tres veces (una por cada vela) aparece reflejado en el espejo la fecha de tu muerte en el vaho producido por las velas."
* "Se utiliza un libro de unas ciento cincuenta o doscientas páginas sin dibujos, un cordel y unas tijeras (sin punta). Se trata de colocar las tijeras entre medias del libro, y con el cordel atar ambos, de manera que se puedan coger las tijeras sin que se caiga el libro. Se elige un médium, y dos personas que han de sostener el libro. Tras estar durante un rato concentrados, las dos personas elegidas para sostener el libro lo sostendrán con los dedos meñiques. El médium dividirá la mitad del espacio del libro en sí y la otra mitad en no. De esta manera, cuando el espíritu se manifieste, el libro girará en la dirección del sí o en la dirección del no. Si se quedase donde está, se supondrá que el espíritu no sabe la respuesta o no le apetece responder. Esta manera de invocar espíritus viene de una historia de hace mucho tiempo. Al parecer, una joven llamada Verónica se suicidó utilizando unas tijeras de punta. Al parecer, su espíritu deambula por ahí, para hacer penitencia. Ése es el motivo de utilizar las tijeras para la invocación. Y también el motivo de utilizarlas sin punta, ya que en una manifestación del espiritu las tijeras podrían salir disparadas y clavarse en el médium o en alguno de los participantes."
* "Si te pones delante del espejo desnudo, a las 12 de la noche, con una vela blanca encendida y pronuncias el nombre de Veronica 3 veces, verás tu propio funeral. Esto le pasó a una chica que iba a clase de un primo de mi amiga, y al ver que su aspecto en el ataúd era el mismo que tenia en ese momento, murió de miedo cumpliendo la macabra profecia al instante".
* "Como hay muchas historias de Verónica, voy a contar la que se está contando mucho en Cáceres.
Trata sobre una chica a la que le gustaba mucho el espiritismo, pero ella era muy miedosa, y un día le contaron una historia de Verónica que cuenta que si a medianoche tú haces un círculo y en el centro poner una Biblia, una rosa, la tijera con la que has cortado la rosa y un tablero de espiritismo con un vaso, y luego pronuncias cinco veces su nombre, entonces Verónica habla contigo y te dice cómo y dónde vas a morir.
La chica, al contarle esta historia, tuvo gran interés pero también miedo, y decidió que una noche lo tenía que hacer. Una noche ella se quedó sola en casa y decidió hacerlo: cortó una rosa de su jardín e hizo un círculo en el salón y puso la Biblia, la rosa, la tijera y el tablero de espiritismo. Y esperó hasta que fue medianoche y pronunció su nombre cinco veces, pero no sucedió nada. La chica esperó un rato y de pronto vio que el vaso empezó a moverse y pudo leer:
—Morirás esta noche. Cuando la rosa se marchite, la tijera se te clavará en el pecho.
La chica, toda asustada, gritó en voz alta:
—¡No quiero morir! ¿Eres Verónica? Por favor, no me hagas daño.
Y vio que el vaso se movía y leyó:
—Soy Verónica, yo no te voy a hacer daño, pero tú no puedes evitar tu destino.
La chica empezó a ponerse histérica y pegó una patada al tablero de espiritismo y todo salió por los aires; pero entonces vio la rosa y pensó que si nunca se marchitaba no se le clavaría la tijera, y entonces salió disparada a por la rosa, pero tropezó con el tablero de espiritismo y se cayó encima de la tijera y se la clavó en el pecho. Dicen que cuando se la encontraron sus padres había un hermoso rosal que brotaba de la sangre de la chica."
* "un día se reunieron un grupo de amigos para hacer espiritismo, pero no encontraron una casa en donde hacerlo, y pensaron hacer espiritismo en un cementerio. A casi nadie les gustó la idea, pero les pareció muy emocionante y accedieron. Una vez que llegaron al cementerio, no supieron a quién invocar, y a una chica se le ocurrió invocar a Verónica. A la chica le gustaba mucho Verónica, se sabía muchas historias de ella, pero nunca se le había ocurrido invocarla a ella para que le contara su verdadera historia. Se colocaron y empezaron todos a invocar a Verónica, pero no ocurrió nada; todos se empezaron a impacientar, pero la chica no, estaba totalmente convencida de que Verónica iba a aparecer.
Pasadas varias horas, ya lo dejaron y la chica se quedó muy callada y seria. A los dos días, la chica comentó a sus amigos que le ocurrían cosas muy extrañas por la noche. Un amigo le dijo que se quedaba una noche en su casa para ver si era verdad o invenciones. Ya la chica y el chico se fueron a la cama y empezaron a escuchar unas voces muy raras, como si vinieran de lejos. El chico y la chica empezaron a tener miedo cuando esas voces se hicieron más claras e intensas, pero entonces las voces pararon y el chico le preguntó a la chica si era una broma y la chica le dijo que no, que era Verónica, que no le gustaba lo que habíamos hecho; pasados unos minutos, en un espejo se podía ver la silueta de una mujer. La chica y el chico empezaron a temblar, y escucharon lo siguiente de una voz que veía desde lejos:
—No me gustan los cementerios; no sabéis nada de mí.
Se dice que al chico y a la chica Verónica les contó su verdadera historia, pero nunca se sabrá la verdad, ya que se volvieron locos. El chico se suicidó y la chica se intentó quitar la vida pero no pudo, y ahora está en un manicomio. Cada vez que le pregunta por aquella noche, ella se vuelve histérica y no puede hablar, no le deja Verónica. Nadie sabe la verdad, pero algo grave tuvo que ocurrir."
Si sabeis alguna variante mas, que seguro que si, porque cada uno tiene un amigo de un amigo cuya vecina sufrió las tijeras de verónica, no dudeis en dejadla en los comentarios.
_/FrAn\_
Escuchando: "Lonely day" - System of a Down